Bio



No pronostico y, sin embargo, sé que seré fugitiva. Nací huyendo. Inventé significados para sostener caracolas en los árboles y me emborroné de versos. Y, aún sin pronosticar, observo nítidamente cómo abandono mis últimos vestigios.

No pronostico. Sigo avanzando de boca en boca. De río en río. Y me desuno, y me regreso, y me contagio para oírme brotar. Escribo.

 

Extraído de: Editorial cuadernos del laberinto

 
Paloma Corrales eligió venir al mundo un 17 de marzo de 1964, y lo hizo en Madrid de forma circunstancial. Si es verdad que uno pertenece al sitio que le ve crecer, entonces es alcarreña,
y si, por el contrario, uno es de donde vive, entonces es alicantina: hace trece años que el
mediterráneo la sedujo con su azul.
Es lectora compulsiva y autodidacta. Descubrió la poesía y se sumergió en ella, irremediable,
pero con la dicha buena, amontonó palabras en busca del sentido y del sentimiento que late
en las profundidades de lo inasible. Desde la atalaya de lo más íntimo (y no sin cierto pudor)
halló la manera de compartir sus versos en un blog, que, hoy por hoy, es su mejor refugio.
Como la sangre de la tierra cada equinoccio se renueva e intenta seguir escribiendo, (...)