...su obra

Tiene publicados los siguientes libros de poesía:

Begoña en ciernes (Ed. 4 de agosto, 2006)

La Medida de mi madre (Olifante, 2008)

Cómo aprender a volar (Olifante, 2012)

Musarañas Azules en Babilonia (Pliegos de la Palabra, 2013)

PALABRAS DE AMOR PARA ESTA GUERRA (Tenerife, 2013)

A la izquierda del padre (Ediciones La Baragaña 2014)

Estoy poeta (Pregunta ediciones 2015)

 

Colaboraciones en antologías poéticas:

La otra voz. Poesía femenina en La Rioja, 1982-2005 (Ed. 4 de agosto, 2005)

En Voces del Extremo: Poesía y Vida; Poesía y Capitalismo; Poesía y Magia (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2006, 2008 y 2009)

Aldea Poética IV: SXO (Ópera Prima, 2009)

Mujeres en su tinta: poetas españolas en el siglo XXI (Universidad Nacional Autónoma de México, 2010)

 

Información de: "Traficantes de sueños"  

 

 

  • LA MEDIDA DE MI MADRE

    No sé si lo he dicho:
    mi madre es pequeña
    y tiene que ponerse de puntillas
    para besarme.
    Hace años yo me empinaba,
    supongo, para robarle un beso.
    Nos hemos pasado la vida
    estirándonos y agachándonos
    para buscar la medida exacta
    donde podemos querernos.

  • Mi abuelo no salió de su pueblo.
    El pueblo tenía cuatro casas,
    cuatro calles, cuatro caminos,
    cuatro vecinos, cuatro perros.
    No había en él ni obispos, ni ministros,
    ni putas, ni altos cargos,
    no había empresas, ni banca, ni iglesia había.
    En realidad no salió nunca de su molino.
    Ya es casualidad que por aquel lugar,
    remoto y olvidado,
    acertara a pasar la vida.
    Mi abuelo hablaba poco, pero sabía mucho,
    todo lo aprendió mirando la muela
    que, implacable, con el mismo eterno movimiento,
    machacaba siempre el grano, hasta hacerlo polvo.

  • TRANSGRESIÓN

    Te he dicho que te quiero
    porque dicen que no se debe decir.
    Te he dado la llave de mi puerta
    porque dicen que no debo dejar pasar a los desconocidos.
    Te he contado mi verdad
    porque dicen que hay que guardar reservas.
    Te he hablado al oído
    porque dicen que no conviene acercarse tanto.
    Te he dicho que seas el centro de mis sueños
    porque dicen que ya tienes dueño.

  • PALABRAS DE AMOR PARA ESTA GUERRA

    Suéltate el miedo y déjate crecer la vida.
    Recuerda que en tu hambre mandas tú.
    Recuerda que sólo a ti te perteneces
    y que el mundo es tu casa.
    Que el dolor del otro, a ti te ha de doler
    porque si no es así,
    tú también estás muerto.
    Levántate tantas veces como te llame la vida,
    tantas como te palpite el corazón de los invisibles.
    Recuerda que los brazos sostienen, abrazan.
    Cuando dudes cuál es tu revolución
    pregunta a los que nadie escucha.
    Cuando quieras saber a qué has venido al mundo
    y a dónde debes ir,
    coge su mano y déjate llevar a su terreno.
    Sólo ahí te reconocerás,
    soltarás tus miedos
    y te dejarás crecer la vida.
    Porque sólo la vida puedes perder
    y ésta es la única certeza
    que puede hacernos fuertes.

  • A veces me paro
    justo cuando voy a escribirte.
    Tengo la sensación
    de que todo está ya dicho
    y que añadir sería una torpeza.
    A veces, me gustaría
    saber escribir silencios fabulosos
    que retumbaran
    como si fueran los gritos
    de la humanidad entera.
    Por acercarme, porque me sintieras.

  • Yo no escribo, no sé escribir.
    Las letras solas se llaman y acuden
    como plaquetas a taponar heridas.
    Ya quisiera yo saber escribir,
    ponerlas hermosas unas junto a otras
    y sacarlas de paseo como a mis hijos.
    Presumir como madre.
    Yo sólo soy herida que habla.

  • La poeta Begoña Abad nos ofrece su primer libro de relatos bajo el sugerente título Cuentos detrás de la puerta.

    Relatos que nos hablan de la vida siempre en ciernes y en sementera, del amor y el desamor, de la soledad, la alegria y la tristeza, del silencio y la algarabía, de la paz y de la guerra, de los días de luz y sombra, y las noches de sombra y luz, de la esperanza y la desesperanza, de la materndad y la ausencia, de la violencia de género y de la infinita ternura.

    Relatos cargados de verdad, de hondura y sentimiento poético, de experiencias de vida, de observación atenta de la realidad con un añadido muy especial, el de quien escribe con la medida exacta del condimento preciso y una cuidada elaboración, la que le proporciona el amplio recetario de su escritura.

    La ilustración de portada es de Javier González Zapatero.


    _Traficantes de sueños_